La Comisión Especial de Igualdad de Oportunidades
- las mujeres no figuran como protagonistas de la Historia Oficial;
mucho menos las lesbianas
- las relaciones de pareja entre personas de un mismo sexo siempre existieron; han sido invisibilizadas desde el discurso hegemónico por considerarlas anormales
- La invisibilidad del trabajo no remunerado recae en las mujeres y se traduce en disminución significativa de oportunidades,
especialmente para personas de menores ingresos.
- La división sexual del trabajo asigna a las mujeres la mayor parte
de las responsabilidades del cuidado de hijos, parientes , etc.
- Los rígidos patrones de género condicionan la posibilidad de
ingreso de la mujer al mercado de trabajo remunerado, que asume
características notoriamente diferenciales. El crecimiento
económico no aportó una mejora en la disminución de la inequidad.
- las causas de la desigualdad están insuficientemente atendidas por
el Estado y La debilidad de las políticas públicas para ofrecer
servicio de cuidado , impacta diferencialmente entre hombres y
mujeres .
las desigualdades son mayores en los sectores sociales más pobres
En el ámbito educativo se registra, desde la ultima década, una
feminización creciente en el rol docente
Quienes están en situación más vulnerable, sufren en mayor medida
la discriminación y tienen menos presencia como grupo de poder
para reclamar políticas públicas
La falta de visibilidad de la inequidad y la ausencia de políticas
activas constituyen un círculo vicioso hasta hoy imposible de quebrar
Históricamente, los varones han hegemonizado el poder . El cambio protagonizado por las mujeres implicó lograr un esquema de manejo y de funcionamiento diferente, sabiendo que la estrategia de ellos sobre los espacios femeninos , consiste en tratar de ubicar en los cupos , aquellas esposas o amantes que respondan a sus intereses, lo cual produce serias dificultades para quienes demuestran explícitamente un fuerte compromiso de género
Esta demanda se encuentra , aún, instalada en la sociedad ; los partidos políticos tradicionales no la tienen en cuenta , puesto que para avanzar hacia una reforma integral del Estado cuyos fundamentos sean la equidad , la igualdad distributiva , la ética del cuidado y de la responsabilidad , hay que superar profundas resistencias
Desnaturalizar esta cuestión de poder implicó desactivar el sexismo, el racismo, el clasismo y muchos otros desplazamientos de lugares de ciudadanía y reconocimiento público.
Dar cuenta entonces, de la situación de vida de aquellos sujetos que adoptan una identidad contraria a la esperada socialmente resulta mucho más difícil aunque es un acto de dignidad humana que afirma el derecho a decidir la diversidad sexual con autonomía y responsabilidad.
Investigar las condiciones reales de acceso a la ciudadanía de este grupo etáreo , promover la construcción de un movimiento integrador de la diversidad , lograr su articulación con la esfera pública para hacerse escuchar en sus necesidades , en tanto identidades personales y sociales con valores éticos compartidos es tarea pendiente
Incorporar la variedad de voces en la construcción colectiva de una propuesta de política pública sensible a la realidad de dichos grupos es un estímulo que motivará la participación activa responsable en una futura sociedad auténticamente democrática
Pero antes, debemos “acordar” algunas cuestiones centrales sobre las que los posibles y futuros participantes no someterán a debate, a saber:
En esta sociedad postmoderna que aun conserva resabios paternalistas
Machistas – sexistas , persiste la creencia que las mujeres deben ser educadas para estar al servicio de otros ; aunque también hay que aceptar que han usado a esos mismo otros para satisfacer ocultas necesidades.
Los hombres han quedado mucho menos atrapados en este escenario;
se reacomodan.
Enfrentados ambos a esta realidad violenta e inmoral que se impone, las mujeres, en líneas generales, han optado por la conversión:
Ser protagonistas para asumir con coraje el desafío que implica el cambio de mentalidad .
La República, como diseño institucional que implica la división de los poderes públicos, resulta incumplido. El ciudadano libre depende del funcionamiento armónico de dicho sistema, puesto que sin “integración social y respeto por los otros diversos y diferentes” es imposible sostener la con-vivencia democrática. Cuando ésta no existe nuestra condición de humanidad cae en un caos.
Las diversas organizaciones representativas actuales de la diversidad sexual no admiten sus dificultades para asumir una conducta de diálogo empático ; utilizan el mismo discurso autoritario del cual se
quejan, impidiendo, tal vez involuntariamente, la construcción de una Coalición Cívica amplia de identidades diversas de género que confluyan en cuestiones y valores comunes para lograr una sociedad más justa y equitativa, en la que “todos” los colectivos institucionales
puedan- porque deben – asumir el protagonismo cívico ciudadano
El concepto “ciudadanía” debe ser comprendido como : plena participación y pertenencia política, en el sentido de involucramiento en las cuestiones pública sin “partidismo” ni “partidocracia”; en igualdad de derechos civiles, obligaciones, responsabilidades y restricciones en tanto garantía que promueve y regula la con-vivencia.
Actualmente, la ausencia de un Estado regulador provoca que “nadie” asuma su responsabilidad consciente ciudadana
Nuestro imaginario social colectivo repite bajo la apariencia de “aceptación jurídica de las diferencias”, la valoración jerárquica de algunas identidades y la desvalorización de otras, con el más absoluto desprecio por La Ley. Algún conflicto con “nosotros” y con “ los otros” debe existir aún sin resolver , dentro de un “orden social virtual” que niega la existencia de la Ética ciudadana
El desafío ha quedado planteado. Estaremos dispuestos a correr los riesgos que implican ejercer ciudadanía, que nos iguala ante la Ley Fundamental?
Aceptaremos que sea esto lo prioritario y no nuestra condición privada sexual?
Para encontrar respuestas hay que atrevernos a mirar el pasado, buscar nuestros orígenes, repensarlos criticamente
para saber si contribuyen o no a crear “Unidad” en nuestra subjetividad, primero; y en todas las instituciones sociales que conforman La República, después.
Es la única alternativa posible par cambiar las viejas reglas de juego que históricamente han permitido que algunas personas continúen estando muy bien ; otras, relativamente mal ; y otras siempre muy mal en lo económico, lo laboral , lo habitacional , lo educativo , lo cultural .
Hasta el presente Nuestra Sociedad, reflejo de nuestra Identidad, ha cambiado sólo de ropaje ; continua desde siempre dando muestras varias de sublime ignorancia y estupidez, más allá de cualquier orientación sexual asumida. La cuestión ontológica queda aún, sin resolver.
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