miércoles, 10 de marzo de 2010

LAS HIJAS DE LA NOCHE

La noche tiene el sabor de sus propios productos, sombras y escondite. Sobrelleva el clima con que sus habitantes la impregnan: el rumor enamorado de las parejas, la tensiòn de los hospitales insomnes, el claroscuro de las ventanas con ritmo de fiesta.
A estos tradicionales habitantes de la noche se sumaron, durante las últimas décadas
adolescentes que eligieron vivir sus ensueños caminando por las calles o bailando en los boliches. Apropiarse de la noche les resulta tan fascinante como poseer un misterio maravilloso que solo se puede descifrar entre ellos.
Pero en realidad, ese misterio fue copado por quienes les venden una noche que ya no les pertenece.
No obstante, los adolescentes mantienen entre ellos la identidad de "piolas que se las saben todas", como viene sucediendo en sucesivas generaciones.
Han incorporado la conducta de adquirir y / o consumir droga; suponen que hartarse de alcohol y repartir tarjetas con las que se propagandizan los boliches, significa consagrarse como "adultos de avanzada".
Dentro de esa noche, las mujeres, chicas con su estilo personal, inauguraron el trabajo de "tarjetera"; asumen una ocupación y responsabilidad diferente de las que se les demanda en sus casas (si es que existen.....):colgar su campera, estudiar, lavarse su ropa, etc.
La culminación de ese quehacer, con frecuencia callejero, se obtiene cuando quienes las invitan a tarjetear les entregan las VIP, algo así como ingresar en el "cuadro de Honor" pero nó el establecido en la escuela secundaria......
No cualquiera dispone de una VIP:
en primer lugar, tiene que exhibir una silueta acorde con la estética del local.
En segundo lugar, debe ser parroquiana del mismo. Esa tarjeta la autoriza al ingreso del salón VIP reservado para pocos, o sea, la transforma, según ellas creen, en una "Persona Verdaderamente Importante", que la prestigia ante sus compañeros, la jerarquiza en la noche.
¿Acaso hay jerarquías en la noche?. Claro que sí. Es una brillante producción de los dueños de la noche-- que no son adolescentes—que tiene el poder de decidir quién ingresa a un boliche y quién no puede hacerlo.
Eso se llama " derecho de admisión" regulado por cánones precisos: color de piel, estilo de ropa, silueta,etc.
Sólo las adolescentes que proceden de este modo, se definen a sì mismas como "de la noche", es decir, consumidoras de un mercado exitoso, preparado por "expertos", que asocia la noche con alguna toma de poder y distinción.
Muchas de estas adolescentes se enfurecen cuando alguien relaciona noche con drogas: es verdad que la droga circula de día, en bicicleta, en algún quiosco frente al colegio o dentro de él.
Pero el manejo de la droga durante la noche tiene características propias; precisa del entorno como marco sugerente y prometedor de experiencias nuevas, fuera de lo común, de lo ordinario; (tal vez "extra-ordinario", en el sentido de "exelencia"?...) . No es lo mismo "darse" acompañada por determinadas personas, incluyéndose dentro de un grupo que está mas allá de todo....., que consumirla a solas o con una pareja.
La noche valoriza la droga mediante las luces y la música- Le otorga características de "iniciación pública".
Las adolescentes argumentan que "nadie te obliga a usar droga; vos tomás si querés". Registro la frase como parte de un discurso creado por quienes inducen a la primera experiencia, que continúa con otra frase: "sì, yo probè droga, pero la tomo cuando quiero".
Son expresiones que permiten pensar en una "militancia de la droga", asociada con la promoción de quienes la distribuyen, y que tiene que convencer a quienes, hasta ese momento, no se han atrevido a hacer la prueba.
Muchos padres se paralizan porque sus hijas saben más que ellos acerca de las transgresiones y excesos. A veces, desilusionadas respecto de su futuro, en un país como el nuestro sacudido por el desconcierto de lo que vendrá, y al mismo tiempo verificando que existe una "fama" que se obtiene al fotografiarse con "famosos" en las revistas de moda, las chicas se identifican como..."las de la noche"; se cobijan en esa noche que los padres ignoran y que les crea el padecimiento de una curiosidad inesperada.
¿Qué es lo que ocurre entre las propias hijas y esa gente de la noche que tal vez algunos padres "anhelarían conocer?, ¿ qué tiene de malo salir de noche?, ¿ que tiene de malo drogarse?
No resulta eficaz una prohibición parental que anule los fines de semana. Pero si cabe "preguntarse" --- no simplemente "reaccionar"--- por qué tantos padres parecen inermes o "divertidos" ante esta nueva filiación "chicas de la noche", con que las adolescentes sustituyen a sus familias por traficantes y rufianes, imaginarán que están independizadas
Para algunas puede tratarse de una experiencia transitoria, pero para muchas
otras no.¿ Habrá que esperar para ver qué sucede con cada una?. ¿Serìa prudente que, sin introducir represión, fundamentalismos, rigidez de pensamieto , revisar juntos el trazado de fronteras que separa lo que "puede aceptarse", " lo que marca un exceso" , un "en CAINismo" ( según el Génesis de la Biblia, fue el hermano de Abel), de lo francamente inadmisible porque es "ilegítimo"?.

No hay comentarios:

Publicar un comentario