domingo, 21 de febrero de 2010

PISO DE MASAJES

CHICAS GUAPAS Y VICIOSAS OFERTA ESPECIAL DESDE TREINTA EUROS
DE CINCO SERVICIOS UNO GRATIS TELF. 345xxxxxxx7

Esto es lo que se lee en una tarjeta que un hombre de unos 35-40 años me entregó cuando salía de la boca del metro.Me sorprendió que me lo entregara con la mayor de las cotidianidades, como quien te entrega folletos de publicidad, como si fuese una cosa lo mas "normal".
La única diferencia que observé es que aquel hombre repartía tarjetas sólo a ciertos hombres, ni tampoco a mujeres.Tomé conciencia del mensaje oculto........sexo por dinero.....
Si se ofrecen chicas, por qué no es una mujer la que me lo entrega?
Cuando me encuentro con mensajes como éste, me imagino que lo que se ha establecido es una relación de dominio sobre unas mujeres con el objeto de obtener el máximo rendimiento económico, relación que se mantiene porque se basa en una fuerte imposicion de violencia psicológica-emocional-física, expresión de otra forma de exclavitud en pleno siglo XXI
Comenté el episodio con familiares y amigos con quienes me pregunté acerca de aquellos hombres que recogen la tarjeta, hombres potenciales para pagar, o que llaman interesados por los servicios de prostuticón.
Y me pregunto por la razones por las que deben llamar.
Cuando expreso estas ideas en público siempre hay algunos compañeros que se ríen por la obviedad de la respuesta.Más allá de la triste reacción de sonrisa, noto mucha ignorancia que me provoca rabia porque creo que el problema es mucho más grave de lo que el "imaginario social" cree entender
¿Pagar por sexo nos beneficia o perjudica a los hombres? ¿Cómo nos valoramos? ¿Cómo nos cuidamos? ¿es que el placer sexual solamente lo recibimos? ¿ y en tal caso qué es lo que damos?
¿sobre la comunicación emocional, no hay nada que analizar?
¿ es la prostitucion un "trabajo formal" un "oficio informal" que se realiza como expresión vital de un "sujeto enagenado" en una socieda globalizada?
En mi caso, y hablando desde mi experiencia, este cuestionamiento vino precedido por un momento de crisis emocional que se dio por el hecho de no obtener aquello que creía que me tenían que dar y que nunca iba a desaparecer por parte de una determinada mujer como pareja
¿Y si hacemos desaparecer aquello que de forma errónea creemos que podemos obtener y que "nos tienen que dar" respecto al sexo?
¿No nos propondríamos dar y ofrecer, para poder tambien recibir, y por lo tanto, compartir?

Autor: Bernat Escudero- Revista AHIGE -nro 17 -Asociacion Hombres por la igualdad de género AHIGE - www.ahige.org

No hay comentarios:

Publicar un comentario